Te propongo una cama redonda
en la que tus opiniones y las mías
salgan sobrando
ante la verdad absoluta
de la belleza de los cuerpos complementarios.
*
Te propongo dejar de lado el café
la averiguación previa
de tu ascendencia oriental y mi lugar de origen
para investigar directamente
la procedencia de mis caderas de mulata
y tu espalda de africano.
**
-Eres el hombre que mis fines de semana estaban esperando.
-Y tú, la aprendiz perfecta de baile.
-¿Bailas?
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